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jueves, 19 de abril de 2012

Aidos

Aidos es una palabra difícil de traducir. Procede del Griego clásico, dónde era de uso común. Significa algo así como la reverencia y la vergüenza que impiden a los hombres cometer malas acciones. Es una de las emociones personificadas en la mitología griega que Homero y Hesíodo consideraban como los sentimientos más nobles, una entidad presente al lado de Zeus. Y como se hecha de menos su presencia en la conciencia de muchos hoy día.



jueves, 9 de febrero de 2012

Ideologías

¿Qué es el socialismo? A lo largo de la historia, muchas ideologías han llevado dicha palabra en su denominación, pero han sido radicalmente distintas entre sí. Hoy día, toca tener claro qué entendemos por socialismo.


martes, 6 de diciembre de 2011

Constitución Española

Hoy es el aniversario de la Constitución. Una Constitución que, a pesar de ser legal y legítima, es muy contestada. La Carta Magna de nuestro país se ha quedado anticuada y pide a gritos una reforma que nunca llega. 

Hay muchos aspectos que reformar en la Carta Magna. Uno de ellos es el referente a la Corona. Es necesario reformar ese aspecto, que se puede hacer con varios grados de profundidad. El menor, es simplemente eliminar la prioridad del varón para acceder a la titularidad de la Corona. También se debería eliminar la opacidad que caracteriza a las cuentas reales. El ciudadano debe saber en qué se gasta el dinero su Jefe de Estado. Y al fin, el más atrevido, y necesario a mi parecer, es introducir un artículo que establezca un referéndum obligatorio entre Monarquía o República a la muerte de cada monarca. El pueblo español debe poder votar quién es su Jefe de Estado. Sin embargo, es difícil que se haga pues la idea de la República en este país es monopolio de la izquierda. Me parece vergonzoso que en las manifestaciones prorrepública haya un sinfín de banderas comunistas y de la URSS. Me parece completamente fuera de lugar y seña de ignorancia que se enarbolen imágenes de Stalin en dichas manifestaciones. Con eso lo que se hace es alejar al ciudadano medio de la idea de la República, excluir, cuando la única esperanza de que haya una República en este país pasa por unir, superando las divisiones que causó la II República, incluyendo incluso a sectores de la derecha, pues la República es un sistema de Gobierno perfectamente defendible por la derecha, como se ve en Francia, Alemania o USA. 

Otra cuestión de vital importancia es la reforma de la ley electoral y de las cámaras. No se puede mantener la provincia como única circunscripción para todas las elecciones (excepto las Europeas). Pero esto ya lo trataré en un próximo artículo que escribiré en breves, pues es un tema extenso y complejo. 

También se debe reformar la Constitución para fijar las competencias de los diferentes niveles administrativos. Creo que se debe fijar qué pueden y qué no las Autonomías, para que aunque tengan la competencia en Sanidad o Educación, por ejemplo, no puedan hacer barbaridades y evitar desigualdades notables entre Comunidades. 

Y una noción más que debe plasmar esta Constitución es la neutralidad religiosa. Aún reconociendo que el credo Católico es mayoritario en nuestro país, la Constitución no debe mencionar de manera especial a la Iglesia Católica ( y obviamente creo que se debe eliminar el Concordato). 

Por supuesto, considero que la Constitución debe hacer más hincapié en las cuestiones de igualdad. Por ejemplo, explicitar que las diferentes administraciones deben garantizar la existencia de una Educación y una Sanidad públicas y de calidad. Además, se debe añadir en el artículo 27-2 que también son objetivos de la Educación la adquisición de un espíritu crítico y capacidad de análisis y un conocimiento global de lo que nos rodea. Se debe de igual modo reescribir el artículo 32 eliminando aquello de "hombre y mujer" y sustituyéndolo por "cualquier ciudadano". En el artículo 45 se debe añadir "luchando contra cualquier forma de contaminación dentro y fuera de nuestras fronteras en la medida de lo posible, con el objetivo de garantizar el desarrollo de una economía sostenible y que tenga en consideración el Medio Ambiente".

Estas, creo yo, son las principales reformas que necesita la Constitución, y seguro que hay otros detalles que me parecerían necesarios de reformar si los leyese en profundidad y entendiese cuales son sus consecuencias jurídicas. Sin embargo, reconozco que hay ahora mismo asuntos pendientes que tienen prioridad, pero creo necesario que se abra el debate social sobre estos puntos. Espero que este tema sea abordado en especial por el PSOE, que considero es el más legitimado para abordar estos temas, impulsar el debate oportuno en la sociedad y emprender los trámites necesarios para su aprobación.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Elecciones Generales 2011

El 20 de Noviembre, la derecha del Partido Popular consiguió con una mayoría absoluta unas cuotas de poder que rara vez obtiene un partido político en un Estado democrático. 


Debería pues felicitar al PP por su victoria, sin embargo, no creeo que su actitud haya sido digna de felicitación. Tras una campaña donde ha rehusado los debates al máximo, las preguntas de los periodistas y los internautas, Mariano Rajoy apenas ha conseguido aumentar el número de votos para su partido. La mayoría absoluta del PP no es pues, mérito suyo. Creo que estas elecciones no suponen una victoria popular, sino una gran derrota del PSOE. El hecho de que el PP tenga una mayoría absoluta tan amplia con menos votos que los que dieron una mayoría relativa del PSOE en las anteriores elecciones del 2008 es una prueba de ello.

Sin embargo, yo sigo creyendo en el Partido  en el cual milito. A pesar de la mala coyuntura, he visto esfuerzo diario de mis compañeros por arañar cada voto, con argumentos y ganas. Y he visto el esfuerzo de Alfredo Pérez Rubalcaba ante las tres tareas que tenía por delante. Tres, porque se ha visto obligado a explicar una herencia que sigue sin querer ser oída, nuestro programa, y el programa del PP. Sin embargo me parece rayando lo antidemocrático, en todo caso moralmente reprobable la actitud del PP, al no explicar sus propuestas, pues lo único que he oído de Mariano Rajoy es que quiere "generar confianza" "hacer las cosas bien" y "hacerlas como Dios manda", lo cual es muy concreto y muy revelador de lo que piensa. Lo que dijo Durán i Lleida me parece que también es aplicable al PP: "si digo lo que pienso, pierdo las elecciones" (y aún así las ha ganado, así que que los catalanes disfruten de lo votado y los consiguientes recortes).


Me avergüenza que se alce con el gobierno de España un partido que no ha hecho más que poner trabas al gobierno, torpedeando toda medida que se ha decidido en Europa por sus propios socios. No creo que sea moral la victoria tan absoluta de un partido que, a pesar de la situación, casi no ha sido capaz de ganar votos. No creo que sea moral que gane un partido con un programa tan ambiguo que consta de páginas en las que literalmente no reza una medida. Un partido cuyos militantes ni se atreven a reconocer que son de derechas y se llaman de todo, incluso "socialdemócratas", cosa que, por increíble que parezca, he visto este domingo ("soy socialdemócrata, pero milito en el PP porque soy católico", ha dicho un militante de Nuevas Generaciones del PP de vicálvaro que no vive en Vicálvaro [de hecho, ninguno o casi ninguno vive aquí...]). Esa derecha traumatizada por su carácter bipolar, de la extrema derecha al centro, pasando por el franquismo trasnochado. Nos parece vergonzoso que se niegue a hablar con el partido que más escaños ha conseguido de la sociedad vasca, Amaiur, aunque no comparta ninguno de sus ideales.

No sé cómo dicen que quieren generar confianza si no se sabe lo que van a hacer de verdad. No sé cómo hablan de control del déficit y despilfarro socialista cuando gobiernan Madrid y Valencia, mientras el Gobierno Socialista tiene una deuda pública del 60%, inferior al 80% de Francia o Alemania, y al 120% de Italia, todas ellas en manos de sus socios. Llevamos años de recortes, esto no es un cambio en política económica, lo será sólo si el Partido Socialista Europeo gana en Europa en las próximas elecciones, el PS en Francia y la SPD en Alemania. Aunque bien pensado, quizás sí es un cambio, la gente se ha sumado al cambio, porque en matemáticas la suma engloba a la resta, esa resta que nos espera en gasto social y derechos individuales, como vienen haciendo desde que ganaron en las elecciones autonómicas, e incluso antes.


Felicito a los partidos que sí que han luchado en estas elecciones, consiguiendo un avance significativo, como IU o Equo, considerando de verdad una lástima que no haya conseguido ningún escaño la formación ecologista. No así UPyD, que ocultando sus medidas neoliberales ha conseguido un gran avance en votos bajo una falsa imagen, gracias a la militancia de Rosa Diez en el PSOE, estos es, una imagen de socialdemocracia y de diálogo que no son en realidad. Si tanto odia Rosa Diez a los nacionalistas, le pediría que dejase de cobrar como ex consejera de un gobierno del PNV por parte del PSE-EE. Allá dónde he ido, el representante de UPyD estaba plenamente de acuerdo con el del PP, salvo, claro está, en lo concerniente a la ley electoral. Cosa que también vi este Domingo en el colegio electoral, en el magnetismo que había entre el de NNGG vicálvaro y la apoderada de UPyD, que no se separaban. Entiendo la euforia de los militantes de IU, pero les recuerdo que nadie de izquierdas puede estar satisfecho de unas elecciones donde ha ganado el PP por mayoría absoluta.


Los electores han mandado un claro mensaje al Partido Socialista Obrero Español, un mensaje que entiendo e incluso comparto en gran medida. Es necesaria una renovación del Partido, en clave ideológica y formal. Hace falta volver a redefinir nuestra esencia socialdemócrata, en las vías en las que ya estaba encarrilado nuestro programa electoral en estas elecciones, hacerlo de verdad creíble. El Partido adolece de un aparato que se ha alejado demasiado de los militantes y de la ciudadanía. El PSOE no está muerto. Yo seguiré peleando por lo que creo, ante tantos Gobiernos de derechas que como el del Señor Mas en Cataluña parecen empeñados en quitar derechos y recortar servicios a costa de los ciudadanos. 
Ahora abogo por, lo primero, cambiar los métodos de elección del Secretario General. Se acaban de reducir los avales necesarios para presentarse, pero yo creo que no es que se tengan que reducir, sino que tienen que ser puramente testimoniales. Y, ante todo, lo primero que se tiene que hacer es cambiar el procedimiento. No es lógico que se elija ahora al SG. Lo primero que se ha de hacer es renovar las ejecutivas locales, luego las provinciales y regionales, y ya al final la federal. La renovación ha de ir de arriba a abajo, como es democrático. No sé si primarias o congreso, tampoco acabo de conocer en su globalidad los dos procedimientos. Me inclinaría por primarias, es más democrático. Y lo que sí que hay que hacer es abrir un proceso de primarias para la próxima candidatura a la Presidencia del Gobierno por parte del PSOE. Un proceso abierto a todos los ciudadanos, como lo fue el francés. El candidato no ha de ser por fuerza el SG. 

domingo, 16 de octubre de 2011

Lógica (falta de)

Estos días observo una enrome falta de lógica en las encuestas, y entre lo que oigo y lo que parece que va a ser. Una falta de lógica que no entiendo y que no creo que lleve a nada bueno.

Ayer mismo los llamados indignados volvieron, o volvimos puesto que yo también lo hice, a salir a la calle en una de sus convocatorias más multitudinarias y más globales que hayan sido. El movimiento de contesta al mercado libre y a las grandes entidades financieras, y que pide, entre otras cosas, una democracia más participativa, fue muy secundado por la población madrileña, así cómo en las demás ciudades españolas y de todo el mundo. Gritos contra la presión de los grandes grupos financieros y contra el poder que los mercados tienen sobre los gobiernos llenaron la tarde. Esto se ve secundado en las encuestas, dónde se ve que la población está muy a favor de la dación en pago, de la subida de impuestos a los ricos y a productos como el tabaco o el alcohol, de más control a los mercados, de una persona por cargo, de la creación de una banca pública, así como de medidas tipo el escaño 351, listas desbloqueadas o circunscripción única. Por no hablar de el rechazo que generan en la sociedad todos los recortes como despido de profesores interinos o poner la sanidad bajo gestión privada.

Sin embargo, el Partido que va por delante en las encuestas es lo contrario a eso. Allá donde han ganado en las últimas elecciones, se ve que hacen lo contrario de lo que pide la gente. Despido de profesores en Madrid, Castilla-La Mancha o Galicia, declaraciones anti abortistas, e insultos a aquellos que, simplemente, no piensan como ellos. Además de eso, el PP se presenta como el gran salvador ante la crisis económica. Sin embargo, las recetas que proponen son las que se han llevado a cabo hasta ahora, bajo orden de sus socios, que gobiernan tanto en Bruselas como en Berlín, Londres o París. Las medidas que reclaman de más austeridad, de bajadas de impuestos y de menor legislación en general han demostrado su fracaso. EEUU, o incluso el FMI, dirigido por una antigua ministra de economía partidaria de esa austeridad, alzan la voz, diciendo que la austeridad europea es contraproducente. No pueden venir ahora acusando al PSOE de "manirroto" cuando los ayuntamientos y comunidades con más deuda están gobernados por ellos, como Madrid o Valencia. No sé como pueden decir que quieren crear 3.5 millones de puestos de trabajo (¿Cómo? Si tienen la varita mágica, que la apliquen en sus comunidades...) aquellos que no hacen sino despedir funcionarios. Despidos que, para más inri, niegan. Acusan a Zapatero y al PSOE de no haber sabido ver la crisis, sin embargo, la organización encargada de esa tarea a nivel mundial, el FMI, estaba dirigida por uno de los suyos, Rodrigo Rato.
Me parece una vergüenza la negativa del PP a participar en un debate televisado con el PSOE en la televisión pública, que ha recibido premios internacionales por su calidad informativa e imparcialidad, acusándola de parcial, máxime cuando mientras ellos gobernaban fue condenada por manipulación, y que allá donde gobiernan manipulan la televisión autonómica, véase TeleMadrid o Canal 9. Considero que mina seriamente la calidad democrática. Al igual, me parece un tremendo retroceso negar el debate de propuestas de la manera que lo hace Mariano Rajoy: no se oye ninguna propuesta de su parte, sólo vaguedades del tipo "hay que crear confianza". En eso estamos de acuerdo, pero ¿Cómo se genera esa confianza? Eso es lo que hay que especificar. Sin embargo, sí que se oyen ecos, cómo cuando aseguran que no se van a echar para atrás en sus medidas, que reitero no sabemos, por muchas manifestaciones que haya: es decir que ya saben que van a adoptar medidas que van en detrimento del ciudadano y a favor de los bancos. Me parece una política decimonónica el apoyo que dan a la escuela privada, en perjuicio de la pública, la casi obligatoriedad en la práctica que tiene la materia de religión allá donde gobiernan, la gestión privada de la sanidad pública. No sirve de nada construir hospitales si están vacíos.
Al igual, no creo que deba llegar al poder un partido que comete actos casi delictivos. La difamación que han hecho estos últimos años de los miembros del Gobierno y del PSOE es absoluta y totalmente infame. No hacen más que acusar, pero luego no se atreven a llevarlo al juzgado, porque saben que es mentira. Y las pocas que sí que han llevado, para armar ruido mediático, no han prosperado. Y si sospecharan de que la justicia está manipulada por el PSOE, como han dejado entrever, habrían recurrido a Europa, cosa que no han hecho. Han intentado por activa y por pasiva salpicar al PSOE con la mierda que tienen ellos, tipo Gürtel o la operación campeón. No lo han conseguido a nivel judicial, pero a los ciudadanos, muy probablemente algo sí que les ha quedado. El PP representa la derecha más rancia que hay en Europa, o casi. Mientras sus socios empiezan a ver sus errores, y quieren poner un impuesto a los ricos, en el PP se niegan, como el Tea Party. Mientras sus socios europeos, como los franceses, no cuestionan la separación entre Iglesia y Estado, el PP pretende que ha de ser la Iglesia quien dicte la moral y que puedan decidir si una ley puede o no ser aprobada en el Parlamento. Mientras empiezan las guerras del agua, el PP quiere privatizar empresas como el canal de Isabel II. Todos los partidos del mundo se unen en defensa contra el terrorismo; el PP es el único que hace demagogia con ese tema y sigue atribuyendo el 11M a ETA (hasta en los libros de historia franceses aparece como Al Qaeda) y hace todo lo posible por torpedear las acciones del Gobierno contra ETA, acciones que han llevado a la banda a su momento más débil de la historia. Pretenden que el Gobierno viole la separación de poderes e ilegalice a Bildu, a pesar de la sentencia del TC. Se ha de recordar que Rubalcaba dijo que respetaría la sentencia, pero que no era partidario de la legalización.
Enfrente, tenemos al PSOE. Desgastado por haber aplicado las políticas que le mandan desde Europa los dirigentes del PPE, el PSOE presenta a un candidato que busca recuperar la izquierda. Los Partidos Socialistas europeos buscan en su conjunto reconstruir su discurso, abandonando la fatídica tercera vía, democratizándose. España no es una excepción. Pero lo ha conseguido. El PSOE ha recuperado en gran parte su esencia socialdemócrata, por mucho que le pese a aquellos que querían que continuase el camino hacia la derecha para aprovecharse electoralmente. Siendo realistas, el PSOE es el único partido de izquierdas que puede alcanzar la presidencia del Gobierno. El PSOE, por mucho que griten algunos en las manifestaciones, no es lo mismo que el PP. No decimos que los derechos sociales dependen de lo que opine la mayoría, no recortamos en Educación o Sanidad, no mentimos en la cara de los ciudadanos como hacen desde el ejecutivo madrileño al decir que no hay recortes, como hace la ex primera dama al decir que el aire de Madrid es limpio, desde el ejecutivo valenciano al decir que Camps y Fabra (el de Castellón) están limpios. El PSOE no ha tenido oportunidad de aplicar la política económica que cree la mejor desde que estalló la crisis las únicas políticas que llevan claramente el sello socialista son las sociales, y ahí sí que se ha hecho un muy buen trabajo. 


No digo que el PSOE sea perfecto, no lo es. Sin embargo, las propuestas del PP, las pocas que hay, ya se ha demostrado que no valen para solucionar la crisis. Hay que invertir, en empleo, en Educación, en Sanidad. De otra manera no se va a salir. Hay que recuperar las políticas keynesianas. El PSOE no tuvo el valor de pinchar la burbuja inmobiliaria que nos ha metido en una crisis tan grave; pero no hay que olvidar que fue el PP quien creó esa burbuja con su ley de suelos. Hemos cometido errores, como quitar el impuesto al patrimonio, pero los corregimos, recuperándolo. El PP no merece llegar a La Moncloa. Y atacando al PSOE como se hace en las manifestaciones, se ayuda a que llegue. Entiendo que no se vote al PSOE, aunque no lo comparta. Pero que se vote. IU, Equo... a mi juicio no son la mejor opción, pero sigue siendo mucho mejor que el PP. Votar en blanco o nulo no es la solución.
¿Quieres participar en política más de una vez cada cuatro años? Afiliate a un Partido. Vota las ejecutivas, derríbalas si no te gusta su labor. No hace falta que se esté 100% de acuerdo con su partido, nadie lo está. Que cualquiera que se considere de izquierdas, que lea el programa del PSOE, y que diga si es lo que dice la calle o no. Que diga si hay algo que no le guste. Si bien es cierto que la política se ha alejado del ciudadano, yo creo que es sobre todo el ciudadano medio quién se ha desentendido de la política, y ahora se queja de las decisiones. 

viernes, 2 de septiembre de 2011

Extremismo democrático

Hay personas y colectivos que tienen la manía de autoerigirse en los únicos que, según ellos, defienden una idea, un planteamiento, que a la vez restringen a la concepción que ellos tienen de ese mismo planteamiento. Pasa con el término "izquierda", que tanto marxistas como anarquistas reservan para sí, excluyendo a los demás de él, ideas que sí que pueden ser de izquierdas, como la socialdemocracia. Está pasando también con el concepto de "democracia". Ahora resulta que en una democracia hay que votarlo absolutamente todo.

Estamos asistiendo a una reforma Constitucional, que algunos sectores quieren que se ratifique por referéndum. Es una idea que puede parecer tentadora, pero que en realidad esconde muchos problemas detrás de ella. Una gran parte no acudiría a votar, lo que restaría credibilidad a este ejercicio "democrático", pues ¿es válido el resultado de un referéndum, una elección que tenga una participación inferior al 50%? Yo lo dudo. No se puede pedir a la población que decida sobre algo que es tan complicado como la financiación de un estado, pues muy poca gente posee los conocimientos necesarios en economía para hacerlo. Tampoco se puede pedir un referéndum sobre nada que afecte a la economía actualmente, porque la presión de los mercados sobre la deuda soberana y la bolsa de Madrid sería tremenda, llegando muy posiblemente a obligar a la UE a poner sobre la mesa un rescate como el de nuestro vecino Portugal, Irlanda, o Grecia, lo que tendría consecuencias desastrosas sobre la vida de los ciudadanos durante muchos años. Y si esto no ocurre antes del referéndum, ocurriría al finalizar la votación y ver un resultado contrario a los mercados, como pasaría en un referéndum sobre esta reforma. La democracia no consiste en que se tenga que votar todo. No estamos en una democracia directa ni en un régimen asambleario, cosa que, por otra parte, sería imposible con el volumen de población actual. 

Sin embargo, esto no quita que esta reforma constitucional sea un error. Es un error meter en la Constitución uno de los "mandamientos" de la ideología neoliberal. El déficit es una útil herramienta que tiene el Estado para inyectar dinero a la economía real, al sistema financiero, en época de crisis; es decir, de aplicar políticas Keynesianas, que ya han demostrado en repetidas ocasiones su efectividad. Y poner el la Constitución que se debe priorizar el pago de deuda al pago de sectores como la Sanidad, la Educación, al pago de las pensiones o del subsidio del desempleo es simple y llanamente un error. Nunca hasta ahora había sido la deuda estatal un excesivo problema en una crisis financiera, es más, el Estado generaba deuda al invertir dinero en el sistema financiero, lo que dinamizaba la economía y a medio plazo era la solución de la crisis. Y, no haciendo falta más inversión, el Estado recuperaba lo invertido y pagaba la deuda por los medios normales de financiación del Estado. La deuda pública no ha sido un problema de nuestro Gobierno. Nosotros no teníamos una deuda pública excesivamente grande, nuestro problema es la privada, que no se paga con austeridad en las administraciones. El problema de una deuda pública demasiado grande lo tenían en países como Francia, Alemania, o Italia, dónde sí que poseía un volumen importante. Ahora nos obligan a curarnos de sus males, que nosotros no sufrimos. 

Y esta reforma vuelve a mostrar la incapacidad del Gobierno en explicar sus medidas, en explicar, precisamente, que no son suyas, sino que siguen las directrices de la Unión Europea, que ahora mismo está en manos de la derecha. Esta reforma, al igual que otras tantas aparece a la población como decidida en La Moncloa, cuando en realidad lo ha sido en Berlín. Esta reforma adolece de unas formas que ponen en cuestión la calidad democrática, no por la ausencia de referéndum, sino por las prisas y la fecha. El error más grande no es reformar la Constitución sin referéndum, sino el haber tardado 30 años en hacerlo. Se podían haber introducido reformas en la Carta Magna mucho antes, reformas que sí que podían haber sido votadas, reformas que son de sentido común y que no hubiesen supuesto, creo yo, demasiada polémica, como el garantizar la igualdad de sexos en el acceso a la Corona. Es estúpido tener a la Constitución como algo intocable y perfecto. La realidad cambia, y el marco legal debe hacerlo con ella. 

Esta reforma limita mucho una de las principales diferencias entre el PP y el PSOE a la hora de hacer frente al  problema de el exceso de gastos. Los gobiernos "populares", todos los de derechas, porque CiU también; como se ve en Madrid, Castilla-La Mancha, Valencia o Cataluña priorizan el pago de la deuda en detrimento del pago de farmacias, de la manutención de la educación (con el despido de interinos), de la Sanidad, cosa que se respeta entra las filas socialistas.

Y, ante todo, no se entienden las prisas por hacerlo a tres meses de las elecciones, máxime cuando entrará en vigor dentro de varios años. No se entiende que sea un gobierno socialista quien proponga la medida, no se entiende que se acelere tanto, reduciendo al máximo el necesario debate para cualquier reforma constitucional, lo cual mina la calidad democrática de nuestro país. 

Esto dicho, al fin se ha reformado la Constitución. El problema no es que no se vote en referéndum, el problema es que ésta haya sido la primera reforma constitucional. Ahora, y a más tardar, la reforma Constitucional no debe ser seguida de referéndum, sino precedida por él. El referéndum que lleva tanto tiempo pendiente, sobre monarquía o República, y según el resultado, se deberá reformar la Carta Magna, o no. Eso si no hay otra reforma que vaya antes.

viernes, 29 de julio de 2011

Patriotismo de latón

Desde hace unos meses, estamos viendo el auge de un espetro político que se creía residual: la extrema derecha. Haciendo bandera de patriotismo, se  dedican a poner trabas a ese país que dicen tanto amar y defender. Desde el Tea Party en EEUU hasta Europa, parece que el daño que le hacen a su país es proporcional al nacionalismo de su discurso.

En USA, el Tea Party está a punto de crear una suspensión de pagos que acarrearía la rebaja de la nota de la deuda emitida por EEUU por primera vez en su historia (aunque por otra parte, quizás eso haría que el Gobierno estadounidense se sumase a las voces críticas contra estas entidades, monstruos del capitalismo más voraz), lo que sería un gran problema para la economía norteamericana y mundial. El Tea Party parece no proponer ninguna opción más que la desaparicion del estado, porque no aceptan la propuesta ni de su propio partido, el Republicano, que a pesar de ser totalmente liberal (en el sentido europeo del término), no la aceptan por "moderada". Entre otras cosas, porque mantiene unas becas de estudio para chavales pobres... ¡Que monstruosidad! ¡Que los pobres puedan estudiar! Ni hablemos ya de la subida de impuestos propuesta por los demócratas a las clases más altas. ¡Dónde vamos a llegar! ¡Que los ricos paguen impuestos para que los pobres tengan una calidad de vida un pelín mejor! ¿Derecha ultraconservadora? A mi me parece más cercano a las ideas anarquistas y la única ley que aceptan: la del más fuerte, la ley de la selva. Y sí, anarquistas, porque ellos también proponen un "acercamiento"de la política a la sociedad mediante pequeños grupos vecinales. "Desprofesionalizar" la política, dicen. Yo lo entiendo como que los que decidan sobre economía sea gente sin preparación alguna y dirigidos directamente por la Cámara de Comercio, la gran CEOE americana, que  de hecho se gasta un montón de dólares en financiar las campañas electorales del Partido Republicano. Pero que se va a esperar de un país dónde un chaval de 20 años no puede beber una cerveza pero uno de 12 sí que puede comprarse un arma. Que se va a esperar de un grupo poítico que cree necesario perforar todo el mundo en busca de petróleo, que no se "cree" (¿Creer? Es un hecho, no una creencia como ese Dios al que tanto adoran...) el cambio climático, y que en el siglo XXI, en los albores de la era digital, cree necesario una vuelta al sistema democrático del siglo XVIII.

Y en Europa no vamos rezagados. Acabamos de ver una manifestación propia de la España de los años 20 y 30, y no de la Noruega del siglo XXI, en la cual un "iluminado" ha asesinado a jóvenes militantes de las Juventudes Laboristas, jóvenes que creían en una sociedad mejor, más igualitaria y más libre, y luchaban por ello gracias a las herramientas de un Estado democrático, por vía exclusivamente pacíficas. Estamos asistiendo a la entrada en los Parlamentos, al establecimiento entre las tres fuerzas políticas más poderosas a partidos que sostienen un discurso xenófobo, islamófobo y antidemocrático en algunos casos. ¿Ayuda a Noruega el que haya 76 personas menos? Desde luego que no. Intentando justificandose mediante una retórica que muestra su incultura al resto del mundo, la persona que ha hecho esto no ha conseguido sino el rechazo de sus ideas (o al menos de sus actos) por la sociedad y por todo el espectro político, inclusive los partidos mas próximos a sus ideas, como el "Partido del Progreso" en el que militó, y que hoy es la segunda fuerza política de Noruega. Ya no hablamos de los peligrosos partidos comunistas con los judíos detrás que se temían antes de la guerra, sino de la idea según la cual los Partidos Socialistas pretenden el establecimiento de un marxismo-islamismo o de un marxismo-interculturalismo ¿Sabe que es el marxismo? Los partidos Laboristas y Socialistas de Europa abandonaron esa ideología hace tiempo. Pretenden (como están consiguiendo en Dinamarca) cerrar las fronteras.Que no entren los inmigrantes. Que sólo queden los "Europeos" cristianos de toda la vida, y sólo falta añadir que sean altos, rubios y de ojos azules. Y esas ideas han cristalizado en Partidos como el de Geert Wilders en los Países Bajos o Plataforma per Catalunya en España; o se han infiltrado en los Partidos Conservadores como pasa con el PP en Cataluña y García-Albiol, o se han visto abocados a adoptar esa retórica para mantener su espacio electoral, como le ha pasado a Sarkozy en Francia. Incluso ha habido casos en los Partidos de Izquierdas, como es el caso de Thilo Sarrazin en el SPD alemán. Sus ideas se ven amplificadas por los medios de comunicación. Todo esto sostenido con la retórica nacionalista cercana a la del NSDAP. Pero la realidad, como demuestran numerosos estudios, es que los inmigrantes son un colectivo que aporta más dinero a la sociedad del que recibe,  un colectivo que realiza la mayoría de los trabajos que hoy día el Europeo considera "indignos", como trabajar doce horas al día en un invernadero, tareas de limpieza etc etc. Por lo tanto, la inmigración beneficia a la sociedad. Un colectivo que en numerosas ocasiones es explotado, y que no sabe defenderse adecuadamente por medios legales, es mas víctima que culpable. Un ejemplo de ello es la ciudad considerada la más importante y conocida del mundo, New York, que es un gran crisol de inmigrantes, y lo ha sido a lo largo de la historia. Desde Chinatown y Koreatown, o Little Italy y hasta el Bronx (la zona más variada etnicamente del mundo), pasando por Harlem y East- Harlem (también llamado el Harlem Latino , o "El Barrio"), NYC es lo que es gracias a la inmigración.
Otra clase de discurso nacionalista que está hiriendo al país al que dice defender se da en Bélgica: con tal de avanzar hacia la independencia de Flandes, el N-VA está bloqueando todo acuerdo en el país, lo que se traduce en caos económico en  un período de crisis internacional. Otra cosa similar a pasado en Portugal: Europa impone unas consignas a seguir de corte indudablemente liberal, y el Gobierno, socialista, no puede sino presentar un plan de ajuste contrario a su ideología y discurso. Pero el principal partido de la oposición, que se supone tiene una ideología liberal vota en contra. Resultado: Portugal cae, elecciones y un plan de ajuste mas duro que el anterior, lo que sin duda no es ayudar al País. Lo mismo en Grecia, el partido conservador vota en contra de planes de ajuste propuestos por sus socios Europeos. Y algo similar pasó aquí en España, dónde el PP votó en contra de un plan de ajuste que seguía las consignas dictadas por sus socios Europeos con fines únicamente electoralistas.

¿Eso es ayudar a su país? Yo creo que no. Ayudar a su país es ayudar a salir de la crisis, para lo que todo el mundo tiene que ceder, ayudar a su país es ayudar a sus ciudadanos, y no a la Bolsa (aunque no hay que ignorarla, y a veces ayudar a los ciudadanos pasa por ayudar a la bolsa, o más bien no hacerlo les perjudica gravemente). Basta de nacionalismos de pacotilla, que no hace sino dividir, enfrentar y poner trabas a ese país que tanto aman.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿Libertad o igualdad?

La izquierda debe replantearse, entre otras cosas, su modo de entender estos conceptos: ¿Puede haber igualdad si no hay libertad? No. ¿Puede haber libertad si no hay igualdad? Aún menos. Una sociedad sin libertades es lo que se llama una Estado totalitario, y en un Estado totalitario hay una cúpula de altos funcionarios que controlan por completo al resto de la sociedad, sea en un Estado de concepción estalinista o fascista. Por tanto, en una sociedad sin libertades no hay igualdad. ¿Puede haber libertad si no hay igualdad? A mi entender, el primer valor que debe buscar el ser humano en su existencia es la libertad. Libertad de pensamiento, de acción. Pero eso, creo yo, debe ser una meta personal. La sociedad no puede primar la libertad antes que la igualdad. Esta primacía de la libertad es lo que ha conducido a la crisis político-económica actual. Los neoliberales, la derecha económica, decían que esa libertad traería riqueza a las empresas, que contratarían y repartirían así ese dinero. Es rotundamente falso, como se he demostrado. Esa libertad de acción lo que ha conseguido es que ese ente llamado "los mercados" absorba cantidades ingentes de dinero. La desregulación financiera ha sido la oportunidad de las grandes fortunas para acaparar no sólo más dinero, sino también más poder político, que les había sido quitado con la llegada de la democracia con sufragio universal, y ahora va a ser mucho más difícil quitárselo. Para responder a la pregunta, esa libertad sólo se puede aprovechar si eres de los de arriba; para los demás, es cada día más difícil tener la libertad de decidir nuestra vida, estamos supeditados a la cantidad de dinero disponible en un límite inaceptable. Para mucha gente, emanciparse es misión imposible, la edad media supera ya los 30 años, cuando antes era inferior a los 25. El poder acumulado por el capital es tanto que el poder real de nuestros parlamentos es muy inferior a lo que debiera. El movimiento 15M y Democracia Real Ya (DRY) están hartos e indignados de esta situación, y no es falta razón (en ese tema). Ya es hora de volver a poner coto a los mercados, porque no es aceptable que cuando el número de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza aumenta, que cuando un Estado tenga alrededor del 20% de desempleo, las grandes empresas presenten beneficios millonarios y encima presenten EREs. No es de recibo que después de años de ganancias inimaginables para el común de los mortales, se tenga que dar aún más dinero a los bancos, so pretexto de bancarrota, y que para más inri, los directivos cobren ese mismo año dividendos millonarios, aún denegando préstamos a empresas y particulares. Esos mismos bancos han dado durante años créditos a todo el mundo, créditos a personas que no eran capaces de pagarlos. Y ahora, no dan créditos ni a personas que son perfectamente capaz de hacerlo. Los bancos tenían que haber hecho frente a la locura de la gente que ganando 900€/mes pretendía dar 800 al banco por la hipoteca. Era su responsabilidad.
Ahora estamos frente a una encrucijada. La izquierda europea, atrapada durante demasiado tiempo en el engaño de los neoliberales (la "Tercera Vía"), debe volver a sus planteamientos socialdemócratas. Es hora de legislar a nivel económico el control sobre los bancos. Es hora de volver a pregonar el control institucional sobre los mercados, de hacer una política económica para las clases medias y bajas, y no de ceder ante la presión de los mercados.Los partidos socialistas deben recuperar el lugar que les corresponde en la izquierda económica, deben recuperar un discurso socialdemócrata. Es hora ya, hay que hacerlo rápido, pues tenemos que hacerlo todos a la una, pues con la velocidad a la que se mueve hoy día tanto la información como el dinero hay que coordinarse, hay que ponerse de acuerdo para hacerlo todos juntos. Cada día que pasa los mercados acumulan más dinero, más poder, y hay que aprovechar la oportunidad de que al otro lado del Atlántico hay también un líder progresista.
El poder real en la economía en Europa se sitúa en pocos centros: Bruselas, Berlín, Londres, París, poco más. La solución está en que todos los partidos socialdemócratas europeos sean uno, en dar ejemplo y unirse a nivel europeo, en dar un discurso sólido contra la derecha, ya no social, sino económica.
Y no sólo eso. Otro paso importante que se debe dar es el convertirse en un ejemplo de democracia y transparencia, en escuchar a la calle, en hacer leyes electorales más justas, en crear normativas internas (o incluso leyes) que impidan que un imputado vaya en las listas, en hacer que todo sea más límpido para los ciudadanos y que no pueda haber sino la sombra de sospecha de corrupción. No hay que tener miedo a las primarias, a la democracia interna. En Francia se van a enfrentar a unas primarias, y no hay que verlo sino como una oportunidad de dar fuerza al proyecto, de dar fuerza al candidato elegido, y no como una escisión interna en el Partido.
Tenemos esa gran oportunidad por delante, eso o caer en una arga travesía del desiert, apartados del poder, de la oportunidad de cambiar las cosas por una derecha conservadora y liberal que ha quedado demostrado con esta crisis que no tienen razón.

lunes, 9 de mayo de 2011

Políticas

Ya lo decía Keynes. El sistema capitalista en el que vivimos se caracteriza por unos ciclos que alternan períodos de bonanza con unos de crisis económica, más o menos fuertes. Según el economista, estos períodos de crisis se debían sortear con unas políticas de inversión por parte de los Gobiernos, unas políticas destinadas a meter capital en el sistema económico nacional. Sin embargo, en esta crisis, los Gobiernos europeos han optado por lo contrario. La reducción del déficit debe ser la piedra angular de la política económica de los veintisiete. Esto ha sido decidido por la gran potencia económico europea, Alemania. El Gobierno de Merkel, desoyendo al sentido común que nos dice que en estos tiempos corresponde al Gobierno ser el garante de la economía nacional, apuesta por intervenir al mínimo para que el estado no entre en déficit, siendo las empresas pues las encargadas de sostener la economía. Sin embargo, al no entregar dinero los bancos, las empresas se ven en dificultades para obtener crédito suficiente para subsistir, no digamos ya para sostener la economía de un país. Esto aún es posible en una potencia económica del rango de Alemania, Francia o Reino Unido, pero no en el caso español. Y todo esto unido a que cada estado recibe una "nota" de parte de las agencias de rating, y esa nota repercute en la compra de deuda soberana en los mercados. Pero resulta que esos "profesores" que nos notan no vieron venir esta crisis, y además ellas mismas compran deuda, por lo que se benefician si nos ponen una mala nota. A mi entender, sólo esto ya justifica el fracaso de las políticas neoliberales, hace falta un Estado fuerte que intervenga en la economía, un Estado que diga a las empresas lo que pueden o no hacer, dentro de unos límites por supuesto.
Aquí, en España, la crisis mundial ha tomado un cariz diferente. Como el señor Aznar declaró que España era casi entera un solar edificable, en contra del buen gusto y del sentido común, España construyó miles de viviendas. Hay más viviendas que núcleos familiares, muchas mas. Pero claro, resulta que aportaba dinero y hacía que el PIB creciese lo nunca visto en España. Así que nada, todos a mirar hacia otro lado. Y cuando la crisis internacional se convierte en la aguja que pincha nuestra burbuja inmobiliaria, el Ejecutivo socialista se ve metido en una crisis causado por una política que no es la suya pero que no se atrevió a cambiar y con las reglas del juego contrarias a su idelogía, y con un Estado casi sin empresas públicas, un Estado sin ingresos más que los impuestos.

Desde que llegó al poder, el PSOE se vio metido en una ola de crecimiento económico, y en vez de analizar y racionalizar nuestro sistema económico, no se atrevió a tocarlo. Prefirió dedicarse a redactar leyes de avance social, leyes tan necesarias como la del matrimonio homosexual, igualdad, aborto, memória histórica, antitabaco, pero se olvidó de la economía. Bajo el gobierno del PSOE, el ladrillo nos llevó a la tasa de paro más baja jamás registrada. Aunque al contrario que su predecesor, el PP, el PSOE sí que fomentó tímidas pero importantes acciones como subir las pensiones todos los años.

Ahora, con las encuestas en contra, el PSOE se enfrenta a unas elecciones. Se enfrenta a un partido al que la crisis a dado alas, a mi parecer sin motivos. La crisis ha hecho impopular al ejecutivo, pero por sus políticas económicas. Y resulta que esas políticas no son suyas, son lo que decidió la mayoría de gobiernos de la UE, conservadores. Al inicio de la crisis, en cuanto la reconoció (que le costó lo suyo), el PSOE puso en marcha medidas de gasto público para la mejora de la economía. Hasta que los mercados y sus homólogos europeos conservadores dijeron basta. Entonces, y bajo las críticas de sus antiguos aliados, los partidos a su izquierda, pero irónicamente también del PP, el Gobierno dió un giro radical a sus políticas y puso medidas de reducción del déficit muy severas. Y digo irónicamente porque esas políticas siguen las directrices marcadas por los compañeros de partido del PP. Cuando habló, Rajoy esbozó las líneas que seguirá su partido, cercanas a las de Cameron en RU: subir las tasas universitarias, despedir funcionarios, y muy severos planes de reducción inmediata de déficit, aún más, lo que paralizaría por ejemplo la aplicación de leyes como la de dependencia. Eso son las políticas que por ejemplo el Gobierno de Zapatero no ha hecho. Sin embargo, sí que ha hecho lo que ha podido dentro del estrecho márgen de maniobra que le dejan las directrices de Europa: subir las pensiones mínimas, plan de inversión estatal para la creación de empleo público (plan E), prolongar el subsidio al desempleo; al menos hasta que la presión de los mercados obliga a más restricciones presupuestarias y por ende a retirar esa medida.

Y sí, la presión de los mercados, a la que no podemos escapar solos. Hoy día, los gobiernos consiguen su financiación a través de esos entes, y estamos bajo sus ordenes. Para ponerles restricciones, tiene que haber un consenso global de eliminación de paraisos financieros, y de legislación de medidas de control a los mercados. Y esto sólo es posible si la izquierda está en el poder a ambos lados del Atlántico, y se convence a China, Rusia, India y Brasil. A mi parecer, no se puede quejar el que no vota. La participación en las últimas elecciones al Parlamento europeo fue del 44%, así que si los conservadores están en el poder en Europa, y no gustan sus políticas, es por culpa de aquellos que no fueron a votar. Las elecciones europeas son muy importantes. El PSOE no puede hacer caso omiso de los mercados, como le gustaría, pues entonces no podría financiarse el gobierno, lo que sería mucho peor que la situación actual.

Ahora nos enfrentamos a unas elecciones municipales no legislativas. Me parece que el PP no hace ningún bien a la democracia al hacer campaña de problemas estatales (y aún menos presionando la justicia y sembrando dudas sobre la separación de poderes, y dictando a los demás quién se puede o no presentar a las elecciones).  No es un plebiscito sobre el gobierno de Zp, como dijo la señora Esperanza Aguirre, es el momento de elegir quién gobernará tu ciudad, tu Comunidad. Se trata de hacer que ningún Ayuntamiento gaste tanto como para que cada madrileño deba 2000€ por los delirios faraónicos del manirroto de nuestro regidor. De que quién nos represente como Presidente de nuestra comunidad no use la televisión pública para su propaganda, de que no se ría de nosotros diciendo que el 11M fue ETA, de que no se instale el copago en nuestros hospitales, de que no haya errores de inglés en los anuncios de colegios bilingües, de que en vez de crear bachilleratos elitistas, se invierta en educación pública y no concertada. Es para que el  transporte público no multiplique su precio (y que conozcan sus abonos y no se rían de nosotros). En resumen, es para salvaguardar los servicios públicos esenciales. Ya basta de hacer hospitales vaciós y despedir médicos. Ya basta de privatizar EL AGUA. Eso ya no es tolerable, es ir demasiado lejos. El agua es de todos, privatizar el canal de Isabel II es una aberración, siendo una empresa pública que además da beneficios, crea dinero público sin impuestos. Sólo falta que privaticen el aire. Ese aire que parece tan bueno porque las estaciones de medición están en los parques.

martes, 1 de marzo de 2011

No al intervencionismo estadounidense

¡Delenda Cartago!
Y el régimen tunecino fue el primero en caer.

El país más occidentalizado del Maghreb fue donde estalló la Revolución de los Jazmines, que pronto se extendería de Marruecos a Omán, es decir, África del Norte y Oriente Medio, con mayor o menor repercusión. El siguiente dictador en caer ha sido el egipcio, Mubarak. Resistió algunos días más en el poder que Ben Alí, que en seguida se fue del país con tonelada y media de oro (podemos observar como quiere a su pueblo, que le quita sus bienes). Mubarak, al menos, no se ha ido de su país expoliando las riquezas al alcance de su mano.
Entre Túnez y el pais de los faraones, el pueblo libio (o mas bien las tribus libias, que no forman un conjunto homogeneo) se levantaron contra su dictador, el más veterano de todos los de la región con 41 años en el poder. Y el tiempo que resisten los dictadores en el poder va in crescendo, Muammar al Gadafi resiste. Y al contrario que en los países anteriores, está empleando la violencia contra su pueblo. Y eso es algo absolutamente denigrable e intolerable, y la comunidad internacional debe hacer algo.
Según diversas fuentes, el autoproclamado líder de la Revolución libio, ante las deserciones masivas de su ejército, ha decidido contratar mercenarios, que, fusil en mano, disparan a todo el que se ponga delante de ellos.
La lenta burocracia europea todavía está empezando a moverse más allá de las apreciaciones de los Gobiernos nacionales; sin embargo los Estados Unidos, ya envían a su ejercito camino de la antigua colonia italiana. Siendo Libia un país con petróleo (lo venimos notando en los mercados desde el inicio de las revueltas), la poderosa máquina politico-económica norteamericana pone rumbo a Trípoli. Esto, sinceramente, me decepciona. Esperaba algo más del flamante nobel de la paz y presidente de los EEUU. Dejémosles hacer su revolución. Nadie ayudó en las revueltas de 1848 a los pueblos europeos, dejémos a los pueblos norteafricanos que hagan lo mismo, que derriben ellos a sus gobiernos, sin enviarles a los "liberadores" ejércitos occidentales.
En mi opinión, estos movimientos militares no son sino el reflejo de los intereses de algunas grandes empresas. En mi opinión, enviar a los Marines no haría sino acrecentar el antiamericanismo de numerosos musulmanes, corremos el riesgo de crear otro Irak, o peor, que Al Qaeda en el Maghreb Islámico aproveche el antiamericanismo y cree otro Afghanistán a pocos kilómetros de Europa. Según muchos testigos, estas revoluciones no son de índole religioso, como lo fue la iraní de los años 70; y, por ende, no debe haber intrusismo extranjero. En todo caso, y sólo para defender a la población civil de los mercenarios de Gadafi, el único ejército con legitimidad para entrar en territorio Libio son los cascos azules de la ONU, siempre que los representantes de ese país estén de acuerdo.
Ya está bien de tanta hipocresía. Nuestra civilización occidental ha legislado los derechos humanos, ha penado los crímenes de guerra, así como los crímenes de lesa humanidad, pero aún así ha apoyado los regímenes dictatoriales que los violaban, a sabiendas de que lo hacían. Y, sin embargo, ahora son malos muy malos y se tienen que ir. Señores, un poco de coherencia. Mi pregunta es: ¿Apoyarán igual al pueblo chino en caso de una revolución contra su gobierno?